Cómo reducir la factura de la calefacción
Calefacción

¿Cómo reducir la factura de calefacción?

¿Cómo reducir la factura de calefacción? La biomasa, una energía renovable, ecológica y eficiente que nos ayuda a ahorrar

Tras la última entrada del blog en la que os hablábamos sobre el ahorro, eficiencia y bienestar que proporciona la climatización por suelo radiante, en esta ocasión nos vamos a referir a una de las fuentes de energía térmica que puede “alimentar” ese sistema: la biomasa, una energía renovable, ecológica y eficiente que nos ayudará a ahorrar en la factura de la calefacción.

Con el precio de la electricidad por las nubes y la escalada imparable de los costes de los combustibles fósiles, la biomasa se presenta como una de las energías limpias que nos puede ayudar a reducir significativamente la factura en calefacción. La estabilidad en los precios de los tres principales combustibles utilizados por la biomasa (pellet, hueso de aceituna y astilla de madera) permite obtener un ahorro en comparación con la utilización de otras fuentes de energía tradicionales de entre un 25 y un 55%, según los cálculos realizados por la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom).

Por tanto, desde el punto de vista del ahorro la biomasa se presenta como una clara alternativa a la utilización de los combustibles fósiles tradicionales. Pero, además, se trata de una fuente de energía renovable y ecológica, cuyo uso evitó en 2017 la emisión de 3,85 millones de toneladas de CO2 en España, según los datos del Observatorio de Biomasa (el equivalente a la contaminación que producen 2,56 millones de vehículos durante un año). Y eficiente, ya que los rendimientos alcanzados por las estufas, calderas y quemadores de pellets llegan, e incluso superan, el 90%.

Todos estos factores han llevado a que la utilización de la biomasa como combustible de calefacción se haya multiplicado por 25 en la última década, pasando de las 9.600 instalaciones que existían en todo el país en el año 2008 a las 244.197 registradas al cierre de 2017. Un crecimiento experimentado sobre todo en los últimos tres años, periodo en el que prácticamente se ha duplicado el número de equipos.

El funcionamiento de una caldera de biomasa es igual al de cualquier otra caldera: el calor generado con la quema del biocombustible se transmite al circuito de agua en el intercambiador incorporado en la caldera, obteniéndose de esta forma agua caliente tanto para el sistema de calefacción como para el agua caliente sanitaria. En la mayoría de los casos, se puede instalar un acumulador que permitirá almacenar el calor para suministrarlo de forma instantánea. Para almacenar el biocombustible es necesaria la instalación de un contenedor o silo próximo a la caldera, desde el cual, y mediante un sistema de succión o de tornillo sinfín, se conducirá el biocombustible hasta la caldera. La combustión de ese material produce ceniza, que se recoge automáticamente en un cenicero que debe vaciarse varias veces al año.

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Según el tipo de combustible que admiten, las calderas de biomasa se pueden calificar en calderas de pellets (pequeñas, altamente eficientes y para potencia media y baja) y calderas de biomasa policombustibles (aptas para diferentes tipos de combustible -pellets, astilla de madera, hueso de aceituna, cáscara de frutos sectos…- y para potencia media o alta).

Y en función de la clase de tecnología que utilizan, se dividen en calderas convencionales adaptadas para biomasa (antiguas calderas de carbón adaptadas y de eficiencia reducida), calderas estándar de biomasa (diseñas específicamente para un biocombustible determinado, con rendimientos de hasta un 92%), calderas mixtas (permiten el uso alternativo de dos combustibles, necesitan doble sistema de almacenamiento y alimentación -uno para cada combustible-) y calderas de pellets a condensación (pequeñas y automáticas, para uso exclusivo de pellets, con recuperación del calor latente de condensación contenido en el combustible y un rendimiento de hasta el 103%).

En nuestras instalaciones de Ochoa-Lácar en Pamplona (calle Navas de Tolosa y Polígono de Agustinos, calle B-F) y Algecosa en Fontellas (Ctra. Zaragoza, km 98,2), disponemos de equipos de marcas como Domusa Teknik, Viessmann y Baxi, de los que nuestro personal especializado os asesorará y aconsejará de acuerdo a vuestras necesidades.

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